TE DOY MI VIDA

 


 

¿Qué estaba pasando?

 

Era una tarde de marzo, el 20 de marzo del año 2014. Depresión tras depresión, buscando la realidad que tenía que vivir. Pero no cualquier realidad, quiero LA REALIDAD. Y la quiero pese a la muerte o a la vida, pese a la ignorancia y al caos, pese al sinsentido o al sentido más completo.


¿Qué es el hombre? ¿Qué hago aquí en una bola dando vueltas por un universo infinito? ¿porqué me preocupo? ó ¿Por qué me dejo de preocupar? ¿Por qué soy esclavo de mis deseos? Sobre todo, de mis deseos más vanales. ¿Qué pretendo demostrar? ¿A quién tengo que demostrarle nada buscado su admiración o simplemente su aceptación? ¿Por qué no tengo el valor suficiente para transcender la maldad? ¿Porqué con tal abundancia lucho por adquirir algo que es una miseria? ¿De qué sirve el orgullo? ¿Qué más da morir hoy que mañana? ¿Qué hago aquí? ¿Por qué no se ser yo mismo? ¿porqué no me perdono ni me acepto, ni a mí, ni a nadie?

 

Pues estaba pasando esto, una movida. Una movida sin respuesta. ¿Quién tendrá la respuesta? ¿la naturaleza? ¿el hombre? ¿El Dios del hombre? Vamos a ver…voy a intentar portarme bien, por lo menos tendré que estar bien.


La música, mi anestesia emocional. El flamenco, un ídolo inalcanzable para un chaval de Huesca que no tiene nada en la sangre que lo traiga. Lo único el amor a mi tierra, España. Amor verdadero, pasión. Y aquí estaba, en un pequeño pueblo, en un valle, en el corazón de una tierra que le dio identidad a una de las mayores naciones que ha habido sobre la tierra, delante de una montaña, en las escaleras de piedra de mi borda con una Biblia en la mano... ¡¡hasta los huevos de todo!!

 

Resuenan en mi mente las palabras de Manuel: - ¡entrégale tu vida al Señor! -  …que locura…, de todas formas, no puede ser más locura de la que ya llevo encima, ni más locuras de las que ya he hecho hasta ahora. La tarde esta tranquila, no campa nadie por el valle, y suena el teléfono…un 974… ¿Quién será?

-contesto: ¡Hola! ...-

 y me responden: -¡Buenas tardes, le llamo del depósito de coches de Huesca…-

Y yo: - ¡uff!, ¡Siempre igual! –


Ya no me acuerdo ni que me dijeron, lo que si que me acuerdo es que dejé el coche mal aparcado un día de borrachera y después cuando fui a por el ya no estaba y fui loco perdido al depósito a buscarlo, muy ofendido porque “me habían robado ellos el coche”. Si, si, los del depósito, y les pegué una liada buena cuando llegué a reclamarlo.


En este momento, cuando me llamaron por teléfono, solo pensaba en pedirles perdón porque "se me había ido la olla". Y esto hice, les pedí perdón.



“si tienes huevos para una cosa, los tienes para la otra” (anónimo)



Cuando terminé, al momento llamó Manuel:

-        - ¿Qué tal?- me dijo.

-        - Aquí estamos…- respondí.

-       - ¿aún no te has decidido?, lee en la Biblia Romanos 10: 9 y 10- Concluyó Manuel.

 


Bueno, pues termino de hablar con él y me decido. Esta escritura dice:


“…Si con tu boca confesaras a JESÚS como Señor y creyeras en tu corazón que DIOS lo resucitó entre los muertos, serás salvo, porque con el corazón se cree para justicia y con la boca se confiesa para salvación…”

 

Tela marinera… o sea que tengo que darle mi vida a alguien que no veo, que no sé si existe o es mentira, que se supone que resucitó y encima, no vale hacerlo de cualquier manera. Es algo íntimo del corazón, no puede haber engaño y además tengo que decirlo con la boca. ¡Qué locura! ¿Quién puede ser tan feriante para hacer eso? Pues YO.


Así que sin más ni más, cogí la Biblia y me fui camino de unas antiguas huertas, y en aquel momento se puso de tormenta.  Me senté en una raya de piedra y se puso a llover y yo me quedé allí expuesto a la tormenta pensando en que, si Dios existe, a mí allí no me iba a pasar nada. Metí la Biblia contra mi pecho, debajo de la camiseta para que no se mojara. Hacía bastante frío, a mi izquierda una carrasca con una forma perfecta para resguardarme. Pero no. Yo allí me quedé, y después de un rato le dije:


-TE DOY MI VIDA-

 

Y esta frase cambió totalmente mi destino, y aquí estoy, 5 años más tarde escribiendo esto y haciendo memoria para buscar mi misión en la vida porque suelo perder bastante el norte.

 

Y, ¿qué estaba pasando? Pues estaba pasando que me acababa de encontrar cara a cara con Dios. Bajé otra vez hacia la borda, había pasado la tormenta, y recuerdo que iba andando como desconcertado, medio tropezando con los pies, la cara no me la vi, pero recuerdo que me la secaba mientras bajaba porque iba empapado. Creo que la definición más correcta para mi cara en ese momento sería: “Cara de gilipollas”

 

En efecto, Dios existe. Y es mi amigo, además de mi padre y otras muchas cosas. Y eso era lo que estaba pasando, que empecé a tener una relación de tú a tú con Dios. Una paz me inundaba, un desapego hacia todo tremendo, otra forma de ver a la vida, a la gente, a la naturaleza, a todo. La muerte dejó de tener poder sobre mí, el tiempo no tenía sentido, nada de lo que sabía ni creía tenía sentido. Ahora todo cobraba un nuevo significado, lo imposible se hizo posible, una sensación de eternidad me inundaba, y nació un hueco en mi corazón para el perdón, pero no un simple hueco, había un trono en mi corazón para el perdón. Si vamos a vivir eternamente tendremos que aceptarnos sí o sí. Ahora mis proyectos podrían esperar y recobrar un nuevo sentido o simplemente anularse, no quería seguir funcionando a mi manera.



Entonces me dije: - Dios es verdad, y macho… ¡LA GENTE NO LO SABE!-

 


Todo lo que cada ser humano hace en la vida tiene que ver con Dios, siempre estamos buscándolo, pero no lo sabemos. La felicidad, la seguridad, el amor, la prosperidad, la profundidad, la verdadera humanidad, la intimidad, la universalidad de todo… Pero no lo sabemos y siempre estamos fallando en el blanco. Se trata de Él, sin más. Alguien dijo: “Cuando encuentras a Dios, la búsqueda acaba, pero la travesía comienza.”

Y esto es así, lo más cierto de todo, lo más real es DIOS.

 


Y aquí estoy frente al mundo, frente a la humanidad, junto a DIOS, debatiendo internamente cada día dónde dirigir mis pasos porque todo lo que está fuera de Él no tiene ningún sentido. ¿Cuál es el objetivo? Que la gente lo sepa. Esto traducido al lenguaje bíblico es PREDICAR EL EVANGELIO. Pero, ¿Qué será el evangelio? Porque desde luego, y conociendo a Dios, las personas no hemos entendido lo que significa predicar el evangelio. Pero bueno, esto es otro tema que habrá que tratar muy profundamente porque es necesario.

 

Después de conocer a Dios: ¿CÓMO SE PUEDE CREAR EL CIELO EN LA TIERRA?

 

Aquí entra mi misión dentro de Su misión. Porque ciertamente es lo que Él quiere, lo que todos necesitamos y por ende LO QUE YO QUIERO: VIVIR EL CIELO EN LA TIERRA.

 

Cuando te adentras en la lectura de La Biblia puedes ver que ciertamente esto es lo que Dios quiere, La Biblia empieza con un relato de como Dios a través de Su Espíritu, de Sí Mismo, acciona todo en la tierra para que vaya tomando una forma de vida, expresa cómo hace desaparecer el caos. Es su obra de arte y la explica a través de toda la Biblia, como nos ama tanto que transforma nuestro corazón, de donde hace manar la vida, la Vida Eterna, la verdadera vida. Y en el último libro inspira a Juan una descripción detallada a través de analogías de cómo realmente somos y cómo todo se está desenlazando, de cómo Dios mismo conquista nuestro corazón y nos transforma en la esencia de sí mismo. Somos su obra de arte, SU HIJO.


Así que lo primero que hay que hacer para crear el cielo en la tierra es ser un artista. Pues hombre, imaginación siempre he tenido, aunque no muy bien enfocada… La verdad es que muy mal enfocada. Entonces, para crear este cielo en la tierra, para crear este ambiente trascendental hay que entender y saber plasmar mediante la Inspiración del Espíritu de Dios la visión que Dios tiene sobre todo, es una visión que la transmitimos a través de fe ¿por qué? Porque la fe es la certeza de lo que espera, la convicción de lo que no se ve. Se trata de acceder a los planos de creación del hombre que Dios tiene en su mente y en su corazón transmitiéndolos a través del arte siendo llenos, muy llenos de Él. Porque así expresamos vida, esperanza, eternidad, pasión y amor del bueno, digo del bueno, porque se trata de relaciones muy profundas entre personas, si no, solo es una emoción, un deseo de amar pero que no se materializa. Es como si todo esto que estoy escribiendo se queda aquí.

 

… ¡Ya me puedo espabilar!...

 

Así que debo de impregnar de arte mi vida, es necesario, desde comer hasta dormir, desde hablar, hasta escuchar, un arte que es una forma de vida. Pues, es lo que mas deseo. Si, un bohemio, un soñador, un visionario, un irracional, ilógico, molesto y maldito loco que tiene que hacer que pensar a cada persona con la que se relaciona, voy a tener que hacer pensar hasta a Dios. Porque lo quiero a Él ya, aquí con nosotros AHORA, no luego no, AHORA. Que le voy a hacer..., el me respondió un día - ¡Estoy aquí! - Y ahora… sé que estas.

 

Y por cierto ya voy pidiendo perdón porque soy consciente de que estoy insultando la inteligencia de algunos con esta locura de que conozco a Dios y demás, pero el perdón hay que ir activándolo de alguna manera para crear el cielo en la tierra. Pues eso: -PERDÓN-


El que se sienta ofendido que luego no diga que no es alguien orgulloso. Tranquil@ compi, a mí me pasa lo mismo, el orgullo no salva a nadie, pero Dios sí.

 

Para mí todo esto es poder hacer realidad el sueño de la vida, activar desde el origen la pasión por todo lo que vivimos en cada momento, sea bueno o sea malo, se trata de, empezando por las pequeñas cosas del día a día, transcender de una manera absolutamente sobrenatural sin esconder los fallos que puedo tener, que voy a tener y que tengo y ponerme al servicio de la gente, de las personas en sí, no de sus movidas, dejando que todo transcurra cómo realmente es, escapando del estado de seguridad y confort que egoístamente construyo y arriesgando todo por amor, por amor a Dios, ¿y sabes porqué? Porque te aseguro que su realidad supera por mucho a todo aquello que siempre hemos deseado, de hecho, todas las cosas por las que luchamos día a día, esas que tanto nos gustan, para el son añadiduras, es decir que no son fines, sino medios y consecuencias de su propia vida emanando desde nuestro interior. No tiene sentido luchar por todo aquello que ya tenemos, es nuestro, un regalo.

 

Bueno, pues manos a la obra: ¿qué voy a hacer?

 

De momento resucito este blog (que un día eliminé de la red) con el que pretendo aprender a escribir lo que Dios me enseña y vivo con Él para compartirlo con todo aquel que libremente desee entrar aquí a escucharme y si se da el caso contactar con todo aquel que lo desee, yo aquí estoy, con mi movida, pero aquí estoy. Para poder compartir lo que vives no hay que estar preparado, hay que estar dispuesto. No puedo pretender partir de una base preparatoria sino de una disposición de corazón porque yo también estoy roto, tengo heridas y ataduras que liberar, orgullo que negar, demonios que dejar de alimentar, relaciones que curar, mucho perdón que pedir y mucho que perdonar. La Escuela De La Vida no es un sitio donde enseñar nada a nadie, sino un sitio donde me muestro yo a mi mismo como soy, aprendo y lo comparto con los demás, y muestro lo que Dios me va dando cuando me acerco a Él porque un día le creí esta palabra:

 

“…pero vosotros tenéis la unción del Santo, y todos vosotros lo sabéis…y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe, sino que, así como su unción os enseña todas las cosas, y es verdad y no es mentira, así como ella os enseñó, permaneced en Él…” (1 carta  de Juan 2.18-29)

 

Pues eso, Él me enseña. ¿Porqué? Porque le pregunto. El es el Autor de muchas cosas, entre ellas la Biblia. Y que mejor privilegio que preguntarle al Autor. Él sabrá.

 

Y por eso decidí ponerme a escribir este blog, porque la iglesia, no es un lugar, ni mucho menos un lugar de gente perfecta aislada del mundo. Si hay alguien perfecto es aquel que es consciente sus errores y da su vida por los demás incondicionalmente a pesar de cualquier forma de vida errada. La iglesia es un conjunto de gente rota que un día decidimos ponernos en manos de Dios para que nos salvara porque ya no podíamos más. Y en este proceso de sanación mano a mano con Él necesitamos hacernos una radiografía del alma para poder identificar las averías y que sean sanadas. Y esto consiste en amar de un modo sobrenatural, en aceptarnos de la misma manera y aceptar a los demás con sus roturas y sus fortalezas y así con toda la llenura de Dios, podamos hacer de la vida un arte continuo. El arte de Dios: DIOS, TÚ Y YO.

 

 

 

Comentarios

  1. Hola Adrián, no me manejo muy bien con las redes...
    Me ha encantado leerte y verme reflejado con tu testimonio.me he sentido muy identificado...
    Gracias le doy a Papa por encontrarme y venir a rescatarme...
    Y esta es la iglesia corazones necesitados que desean agradar a Dios y poder reflejar su Amor...
    Un abrazo muy grande. Espero que puedas venir el Domingo y podamos conocernos un poco más...
    Dios te guarde y bendiga Grandemente...

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  2. Una bendición siempre leer tus escritos. El Señor te bendiga grandemente.

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  3. Qué Dios siga obrando en tú vida a través de la suya!! Dios tú y yo.

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