YO SOY EL QUE SOY
Mira, hoy no quiero seguir con más mentiras. Diré la verdad y nada más que la verdad.
No pienso seguir amoldándome ni a ti, ni a tus movidas. Ya Vale. Tú tienes una vida entregada en tus manos. Vívela. Y si no sabes pregúntale a quién si sabe. Quizás a día de hoy, no soy el más indicado, pero llegaré a serlo, simplemente porque lo busco y lo ejecuto de verdad. Hay momentos en los que nos invaden las dudas, se nos mezclan los deseos y las pasiones en nuestra mente, como un estado de falsa embriaguez que te lleva del éxtasis al vacío. Un sucio juego de hormonas que nos juegan malas pasadas, movidas por aquellos que saben cómo activarlas. Manipuladores. Aquellos que no saben llegar solos a sus propósitos, siempre tienen que arrastrar a alguien. ¿Serán felices estas personas? No lo creo. Porque la verdadera libertad va precedida de dejar ir libres, verdaderamente libres, a todos los demás. Siendo como son y aceptándolos como son. Es así y punto. ¿Por qué necesitas que los demás sigan jugando a tu juego? ¿Acaso crees que nadie te está viendo?
Eres un eslavo de tus pasiones somatizadas en serotonina, oxitocina y dopamina entre otras… que juegan en la jungla animal a ver quién es más fuerte, sometiendo a los demás hacia tus caminos y sintiéndote poseedor así de un poder no otorgado. Una usurpación del poder no es autoridad. La autoridad viene delegada del Rey, de DIOS, y se la da a quién sabe que se la puede dar. A sus hijos, a sus herederos. Que no solo lo son por genética, acceden a su legado por madurez. Porque procuran no arrastrar a nadie a sus propósitos individuales. Y si lo hacen siquiera un segundo, rectifican. Ese es un hijo de DIOS. No lo dudes.
Te engañas a ti mismo si te vendes la idea de que
estás llevando a la cumbre a otros. Conmigo no puedes porque yo vengo bajando.
Yo nací de arriba y de allí vengo. No puedo hacer nada por serlo, ni por dejar
de serlo. Ahora nos hemos encontrado en la escalera, hemos hablado, y por un
momento decidí volver a dar unos pasos hacia arriba contigo, pero aquí termina
mi milla extra. Ya he cumplido. Sigo bajando a heredar lo que ya es mío, bajo
hacia la tierra a hacer lo que mi Padre me ha dicho. Así que no sigas
insistiendo, porque bien percibes que tengo tiempo, mucho tiempo. ¿Y sabes por qué?
Porque sé que soy eterno. Tendrás que apartar tu mirada de mí, cuantas plagas
necesites, esas tendrás. Cada vez más cerca, cada vez más adentro. Pasarán de
tu trabajo a tu casa, de tu casa, a tu mente y de tu mente a tu corazón y hasta
más adentro. ¿Para qué tanto infierno?
Yo
Soy el que puede llevarte tan arriba como desees. Y recuerda que en física cuánto más
arriba subes, menos presión. Haz una lectura de tu vida; eso que te presiona ¿no será
el fondo del abismo en que te encuentras en vez de los lugares altos a los que se supone que estás
yendo? Por eso te digo ¿Cómo podrás ayudar a subir a alguien que viene bajando?
Te
has topado con la Roca, detente y analiza. Te llevaste mi manto, ahora toma
también mi capa. ¡Es tuya!¡Quédatela! Pero no te regalo ni un paso más. Se
rompieron las cadenas con el fuego que arde en mi espíritu. Hay lugares más
altos que las montañas y más profundos que las simas de los océanos. Hay
lugares desde los que se divisan los pensamientos y las intenciones del
corazón. Yo te sigo queriendo y te amo, pero no voy contigo. No puedes atar a
alguien que arde más que tú. No puedes enseñar a subir a alguien que nació de
arriba. Las águilas vuelan y ven desde arriba, ese es su hábitat.
Todo
queda aquí, lo sembrado, sembrado está. Lo que ha de cosecharse, se cosechará a
su tiempo, ni antes, ni después. La vida no es una start-up y yo no soy tu
cliente. No me inclino implorando tu protección. Los griegos definieron muy
bien a sus “cliens” refiriéndose a la idea del “protegido inclinándose
sobre su patrón”. No busco seguros de vida. ¿Para qué buscar lo que ya tengo? Soy cliente de JESUCRISTO. En todo caso requiero simplemente algo de colirio
para ver lo que no estoy viendo y que ya es un hecho.
Así
que definitivamente, y frente a toda esta amalgama de principios muy ciertos.
Llamaré al agua, agua y al vino, vino. En la vida no caben relativismos. Conmigo
ni lo intentes. No te desgastes. Provengo de un reino absolutista donde
preferimos llamar a las cosas por su nombre y no seguir perdiendo el tiempo.
Porque ni hoy ni nunca, nos ha faltado absolutamente nada. En el reino al que
yo pertenezco lo que nos sobra, es tiempo. Porque resulta que hay de todo, carecemos
en todo caso de entendimiento de lo que está hecho.
Elevo
las reglas, desafío los estándares, abro las puertas, dejo torcido lo torcido y
hago reforma de entendimiento. Porque todo fue hecho para mí, no yo hecho
para todo.
Adrián Cuello Salinas,
agosto 2020
Comentarios
Publicar un comentario